Tabernáculo de la Fé

La perseverancia: Garantía de éxito duradero

La perseverancia: Garantía de éxito duradero

De pequeños aprendemos lo que significa el trabajo; los provechos que obtenemos del laborioso esfuerzo que realizamos cada día son el resultado de una actitud que ponderamos en gran sumo en nuestra sociedad: LA PERSEVERANCIA. No siempre ocurre que el labor que realizamos ve cristalizados sus objetivos de inmediato. La mayoría de las veces se necesitan redoblar los esfuerzos e invertir algo más de tiempo en conseguir lo que deseamos. Por supuesto que se requiere una gran dosis de CONSTANCIA y PACIENCIA para lograrlo. Nosotros como panameños hemos de inculcar a nuestros jóvenes la virtud extraordinaria que representa la perseverancia como herramienta para alcanzar grandes metas de la vida.

El Señor Jesucristo nos ilustra acerca de la perseverancia en el área espiritual, cuando a través de la parábola de la viuda que diariamente venía ante el juez, clamando para que éste le hiciera justicia, día tras día. La perseverancia de la viuda logró que este juez decreta, su veredicto y aquella mujer vindicó su demanda. (Lucas 18:1-7). No ha existido, ni existirá ningún gran éxito a nivel profesional, intelectual, social, económico o espiritual sin que las personas que están involucradas pongan su cuota de sacrificio personal, sumado a ésto, LA PACIENCIA y LA PERSEVERANCIA requeridos para tales logros es menester que se conjuguen. Vivimos actualmente en un mundo donde todo se ejecuta o se realiza de una manera asombrosa mente rápida. Comida rápida, cajeros automáticos, noticias al instante, viajes fugaces, carreras profesionales de corta duración, empleos temporales, etc.  Nos dan la sensación de TEMPORALIDAD y no de PERMANENCIA, o de que se requiere paciencia, esmero y constancia necesarios para que la tarea o la empresa tengan éxito duradero y proyección hacia el futuro con mejores perspectivas.

Respetados lectores, permítanme describir de qué manera nos sentimos motivados a realizar nuestras actividades, y cómo podemos perseverar o permanecer estancados en cuando a lo que queremos lograr:

  1. INSPIRACIÓN: Cuando nos sentimos verdaderamente motivados a lograr algo, decimos entonces que estamos inspirados; entonces empezamos con bríos e ímpetu el proyecto a realizar.
  2. EJECUCIÓN: A medias que las cosas son favorables y no hay obstáculos, dilaciones, etc. ejecutamos con entusiasmo y celeridad la tarea que venimos realizando.
  3. SUBLIMACIÓN: Ocurre cuando logramos el objetivo o el proceso se ha detenido. Aquí entonces, es que se requiere el esfuerzo máximo para no amilanarse o dormirse en los laureles.
  4. CRISTALIZACIÓN:  Cuando la rutina o los fracasos reiterados obstaculizan la labor, no hay renovación, por ende no hay inspiración y la paciencia se pierde rápidamente.

Apreciados amigos, todos deseamos alcanzar el éxito, sin embargo este no es instantáneo; se requiere ser metódico, diligente, paciente y perseverante. Si no tome en consideración a un brillante empresario cuya empresa tiene éxito inmediato, pero que después de 5 años nadie se acuerda de él. Dios desea que tengamos éxitos y prosperidad en nuestros quehaceres, no obstante, el esfuerzo sostenido y constante que pongamos y la motivación con que lo ejerzamos, nos ayudará a lograr los más caros y sublimes objetivos para nuestro Dios y como ejemplo a las generaciones que hoy nos observan y mañana nos imitarán.

 

 

Escrito y Realizado por el Apóstol Manuel A. Ruíz

Sábado, 4 de julio de 1998

En el diario, La Estrella de Panamá